Es una oración que ha ido creciendo y tomando forma a lo largo de mucho tiempo, porque, en cierta manera, habla de nuestra propia experiencia a través de la música. Y la excusa de participar en una taller de Liturgia en el Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa ayudó a que se concretara en una oración que reflexiona sobre nuestra forma de rezar.
Nos hacíamos la pregunta: ¿Cómo Te podríamos cantar? Si ya nos conoces, sabes qué hay en nuestro corazón…
Pero al mismo tiempo, ¡cómo podríamos no cantarTe! Cómo callar ante tanta ternura, tanto amor.
